La predicción de enfermedades en cultivos extensivos es un proceso crucial para prevenir pérdidas en la producción. Este tipo de predicción implica la combinación de varios factores, incluidos datos climáticos, enfermedades pasadas, y el uso de tecnologías avanzadas como la inteligencia artificial (IA) y el aprendizaje automático (machine learning).

El clima es un factor determinante en la propagación de enfermedades. El uso de datos como la humedad, la temperatura, la lluvia y el viento ayuda a predecir brotes de enfermedades fúngicas y bacterianas.
Se utilizan modelos predictivos para correlacionar las condiciones climáticas con el riesgo de aparición de enfermedades específicas, como el mildiu en la vid o el tizón en el maíz.
El uso de inteligencia artificial (IA) y algoritmos de machine learning permite analizar grandes volúmenes de datos históricos y en tiempo real para identificar patrones de enfermedades.
Se entrenan modelos con datos históricos de enfermedades para predecir posibles brotes basados en las condiciones actuales.
Identifican áreas de alto riesgo en función de datos ambientales, fenológicos y de salud del cultivo.
Monitoreo geoespacial: El uso de SIG permite mapear áreas donde se han registrado brotes de enfermedades, ayudando a los agricultores a tomar decisiones preventivas. Al combinarlo con datos meteorológicos, se puede predecir cómo las enfermedades pueden propagarse.
Algunas enfermedades están relacionadas con características genéticas de las plantas. Mediante análisis genómicos, es posible identificar variedades de cultivos que son más resistentes a ciertas enfermedades, ayudando en la selección de semillas más adecuadas para diferentes áreas y condiciones.
Estos modelos simulan la propagación de enfermedades en los cultivos, basados en la dinámica poblacional de las plantas y las plagas o patógenos. Se pueden ajustar para diferentes tipos de cultivos y condiciones geográficas.
Sistemas de alerta temprana: Estas plataformas combinan datos de campo, clima y análisis por IA para enviar alertas tempranas a los agricultores sobre riesgos inminentes de enfermedades.
Reducción en el uso de pesticidas: La predicción precisa permite la aplicación de fungicidas e insecticidas solo cuando sea necesario.
Mejora en la productividad: Los agricultores pueden tomar decisiones proactivas que mejoran la calidad y cantidad de la producción.
Optimización de recursos: La predicción ayuda a planificar mejor el uso del agua, fertilizantes y otros insumos
Con el desarrollo de la tecnología y la accesibilidad de los datos, la predicción de enfermedades en cultivos extensivos está avanzando rápidamente, y se espera que siga evolucionando con la integración de nuevas tecnologías.